Soñar con el consenso nunca ha sido una de mis fantasías favoritas,
apenas recuerdo haber tenido un orgasmo con una relación consentida,
mis novios apenas han oído un par de sollozos no fingidos en casi
10 sexoporno de relaciones sexuales. Quizás todo se deba a mis comienzos,
el caso es que apenas sí soy capaz de excitarme y hace ya tiempo que
descubrí el por qué. Os hablaba antes de los comienzos, como responsables
de esta maraña de acontecimientos que me han hecho dudar de mi sexualidad.
Hace ya diez sexoporno, cuando apenas yo contaba con adult, era una chica
distraída, de aspecto bastante infantil y desenfadado, me gustaba
vestir con ropa deportiva y ajustada... lo que soliviantaba el cachondeo
de mis compañeros de 1º de BUP de un reconocido colegio de curas de
donde yo vivía por aquel entonces. El colegio apenas hacía un año
que lo habían hecho mixto, lo que hacía aún más morbosa la presencia
de chicas en las aulas. Recuerdo que era final de curso porque hacía
mucho calor, solíamos subir a los depósitos de agua de un pueblo cercano
a bañarnos, en realidad apenas nos mojábamos los pies, ya que corrían
rumores de que en cualquier momento podrían abrir las esclusas del
agua y todos moriríamos ahogados. Aquel día la excursión estaba formada
por Chepa, un repetidor de esos que no sabes ni la edad que tiene,
Manu, un habitual de estas excursiones, Carol, mi amiga de toda la
vida, Rodri, su novio de por aquel entonces y un par de amigos de
Chepa, que ni recuerdo como se llamaban. El caso es que era viernes,
y después de mojarnos los pies, Rodri y Manu se fueron, con la excusa
de que tenian que comprar para el botellón de aquella noche, debía
ser el cumplesexoporno de alguno de estos, porque en aquella época a penas
quedábamos para beber. Chepa y sus amigos se ofrecieron para llevarnos
a casa en los vespinos cuando termináramos nuestro "baño", así que
todo quedó ahí. Después de algún tiempo haciendo el adultlo, Carol
y yo estábamos con una camiseta y un pantalón corto (la equipación
oficial deportiva del colegio) amarradas como siempre a la barra que
rodeaba el depósito cuando Chepa se lanzó al agua, al centro del pilón
haciendo gestos a sus amigos para que le siguieran, como un tabú que
se rompe y todo el mundo quiere probar por si mismo, se lanzaron ambos
a la par, con el asombro y respeto que aquello produjo en nosotras
de repente. No habían hecho más que empezar a demostrar su porte masculino,
con aguadillas y demás jueguecitos cuando un sonido retumbó bajo nuestros
pies, la cara de estos se tornó en pavor y nadaron desesperadamente
al borde del pilón, saliendo del mismo a la velocidad del rayo. Nosotras
reíamos con más miedo que otra cosa, lo que pareció enfurecer a nuestros
acompañantes, que tras comprobar que el ruido no había sido nada del
otro mundo, situándose a nuestra espalda nos arrojaron al agua, asustadas
intentamos llegar a la orilla, pero los amigos de Chepa nos lo impedían,
arrojándonos de nuevo hacia atrás o haciéndonos aguadillas. Chepa
había desaparecido del juego cuando empezamos a asustarnos, los otros
chicos empezaban a divertirse con nosotras, se reían y burlaban sin
parecer importarles el mal rato que nos estaban haciendo pasar. Ellos
no parecía responder a nuestras súplicas , aunque si parecía divertirle
cuanto más agonizantes fueran estas. De repente, apareció Chepa, subiendo
las escaleras, primero vi su cabeza y me dije, ¡Salvadas!, luego su
torso, venía sin camiseta, y luego, luego el resto, porque el muy
capullo había dejado la ropa a secar y estaba en pelotas delate de
nosotras. Con paso procesional se dirigió a la barandilla y se sentó
a chapotear en el agua, dejándonos verle entero y verdadero. ¡CHEPA
TÍO, DILE A ESTOS QUE NOS DEJEN SALIR! Gritó Carol. Chepa se dirigió
a ellos pidiéndoles que nos dejaran en paz, pero ellos le recordaban
el incidente del ruido y como nos habíamos reído de ellos, pero al
final, con postura galante nos tendieron una mano para salir del agua.
Carol se dirigió hacia ellos con premura, pero a mí parecía retenerme
la vision de la polla de Chepa colgando entre sus piernas, para ser
la primera que veía al natural no estaba nada mal. No sé en que estaría
pensando, cuando Carol volvió a caer al agua, cansada y agitada me
dijo que estos quería una prenda por dejarnos salir. Carol estaba
cansada de sostenerse sobre el agua, así que se quitó la camiseta
y se dirigió a la orilla de nuevo, yo me negué. Mientras Carol discutía
su salida yo seguía embobada viendo la polla de Chepa, se la tocaba
con la mano derecha, mientras la izquierda valía para sostenerle,
ya que no perdía ojo de la lucha de Carol con los dos tiparracos.
Al ritmo que se la tocaba, dejaba entrever su rojo y carnoso glande,
que cada vez era más evidente, debido a la semi erección que estaba
logrando, supongo que a costa de la silueta de Carol, que estaba empapada
en ropa interior. Y de nuevo al agua. -¡OYE TIA, QUE ME HAN DICHO
QUE O PONES TU PRENDA O ME TENGO QUE DESNUDAR! -¡ESPERA AQUÍ! Me acerqué
a Chepa, que al verme ir hacia él, dejó de tocarse y me sonrió. -¡NO
TE PREOCUPES, SÓLO ESTÁN DE CACHONDEO! -¡TIO QUIERO SALIR YA DE AQUÍ!
Diciendo esto le cogí por las rodillas. Tomé impulso y saqué medio
cuerpo fuera del agua, por el único sitio que parecía seguro, entre
sus piernas. Al sacar la cabeza, su polla me golpeó la cara, tomé
aire con fuerza, supongo que atraída por el olor de aquello desconocido
para mí. Metí mi cuerpo entre el suyo y la barandilla, le cogí por
los hombros, y mi cara esquivó la suya, pero no pude evitar que mis
pechos, embutidos en el empapado sostén y pegados a mi camiseta, toparan
con su boca, empapados y puntiagudos por el frío se sintieron de repente
calientes, seguramente en el interior de la boca de Chepa, que parecía
no moverse. Ya estaba casi fuera, pero aún tenia que salir de entre
la valla y Chepa, tenía su cabeza pegada a mi pecho y sus manos cogiendo
la barandilla, así que no tuve más remedio que dejarme caer, sentarme
sobre su pene, que duro como una estaca se deslizó en el interior
de mi pantalón, al rudo contacto con mi vagina, la cara le cambió,
parecía asustado, echó su cabeza hacia atrás, dejó libre las manos...
yo podía salir sin más, pero le había visto las cartas, así que decidí
vengarme, deslicé una de mis manos por su cuerpo hasta llegar su polla,
sobre la que me encontraba sentada, ahuequé mi culo y la di salida
por el mismo sitio que había entrado, la cogí y la hice recorrer desde
mi culo hasta mi vagina toda mi raja, que estaba caliente y dilatada,
en esos mometos quizás hubiera deseado no tener braguitas, pero me
gustó verle asustado bajo mi cuerpo, saque su polla de mi paltalón
asida a mi mano con fuerza, descapullada, pero no contenta con esto,
empecé a deslizar mi cuerpo sobre el suyo, hacia la salida, por encima
de su cabeza, pasee mis pechos sobre su cara, aunque esta vez su boca
no me respondió, estaba acojonado, tumbado boca arriba, sin saber
que hacer. Cuando mi ombligo llegó a su boca se me pasaron infinidad
e cosas por la cabeza, desde abrirme el pantalón y las braguitas y
plantárselo todo en la cara, hasta volver atrás y sentir de nuevo
su pene, pero las cosas iban más rápido de lo que parecen, así que
tan solo continué, eso sí dejando caer ni pelvis sobre su boca, a
lo que me respondió con una tos incontrolada, estaba fuera de si,
pero el león era un gatito. Sus dos amigos ya habían ayudado a salir
a Carol, que estaba muy cabreada por lo ocurrido, menos mal que no
contemplaron la escena, ya que hubiera sido lo que faltaba para haberla
liado. Carol y yo bajamos empapadas detrás de un árbol, donde solíamos
hacer pis, íbamos con la intención de cambiarnos, quitarnos la ropa
mojada y ponernos el chándal por encima, hasta llegar a casa. De repente
oímos una voz, eran los dos energúmenos, se iban. A ver que hacíamos
nosotras, tres para un vespino. Comentábamos la jugarreta de los dos
tipos, mientras Carol se cambiaba y yo seguía pensando en mi pequeña
experiencia, cuando apareció Chepa, venía con la palabra en la boca,
supongo que para contarnos lo que habían hecho sus dos amigos, pero
al girarse se encontró con Carol desnuda, subiéndose el pantalón del
chándal, del susto el mismo se le enrolló en los pies, cayendo al
suelo boca arriba, intentaba subirse el pantalón, pero apenas podía
si quería taparse al mismo tiempo. Con voz condescendiente, Chepa
dijo algo así como que estaban en paz, que a el también le habíamos
visto desnudo, Carol se tranquilizó y con algo más de naturalidad
y menos prisas se subió los pantalones y se puso la chaqueta. Yo decidí
seguir mi venganza, y empecé a despojarme de la ropa, con la excusa
de que no quería que aparecieran los dos energúmenos, pero Chepa,
inquieto, decidió que debíamos hacer dos viajes, que primero llevaría
a Carol a casa y luego a mí, así que cogió a Carol, y me dejó, ya
casi vestida bajo el árbol. Oí arrancar el vespino, le oí alejarse,
y entre tanto por mi cabeza sólo se pasaba la imagen de mi cuerpo
sobre el de Chepa. Ya sólo había una parte de mi cuerpo mojada, y
era caliente la humedad, notaba mi cuerpo en el interior de aquel
chándal como abrazado por el aire, por mi mente voloteaban imágenes
de desnudos, sexo de revista porno, y me imaginaba a mi en mil posiciones,
tomada en aquellos arbustos. Recordaba la espera antes de que se fueran
mis adults de casa para poder ver sus fotos de sexo, sus revistas,
como una excitación similar, a menudo solía tumbarme en la cama de
mis adults a ver sus videos, ver como mi adult tomaba a mi bocchini,
me excitaban sus aullidos y deseaba tener algo así algún día, la espera.
El volver a oír ese vespino me estaba haciendo pensar en mil cosas
y me daba miedo no tener paciencia, empezar a toquetearme y correrme,
como cada mañana, antes de ir a clase. Esta vez no debía ser así,
aunque Chepa no era el león con el que soñaba, probablemente si lo
fuere las cosas no hubieran ido así. Hola, soy Elena, la protagonista
de esta historia, la verdad es que sólo es la introducción a la historia
que os quería contar, que se desarrolla en la actualidad, aunque me
gustaría saber si os ha gustado. Recibir opiniones, que me mandéis
cosas y comentarios, es la principal finalidad de haber escrito la
misma. La historia es real, aunque los nombres de los personajes no,
así que si la leéis los que sabeis la historia completa, no dejéis
de leer la segunda parte, no todo fue como os contamos. UN BESO..