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La chica caliente
Tengo unas grandes y bonitas tetas, todos los hombres, y muchas mujeres,
me las miran descaradamente cada día. Me enciendo si me las tocan y si me
agarran los pezones soy capaz hasta de correrme. Tengo que confesar que
soy una mujer muy caliente, cuando duermo sola me tengo que masturbar
varias veces hasta conciliar el sueño. Me gustan todos los hombres, en
realidad lo que me gustan son las pollas. Yo siempre, siempre estoy húmeda
así que para mí una polla es algo necesario.
Mi coño se infla literalmente cuando lo tocan, es algo increíble, yo me lo
toco constantemente así que siempre lo tengo inflado, si me pongo
pantalones ajustados me corro todo el rato, es un escándalo, soy una
provocación. De adulto me llevaron al médico, me tumbó en la camilla
y cuando me metió los dedos y vio mi coño inflarse, tuvo una erección tan
grande que me folló allí mismo, cómo se corrió el tío, no sé cómo mi bocchini
no se dio cuenta. Mi coñito adulto lo pasó bien con aquel viejo,
volví un par de veces, luego se jubiló, aunque su hijo también es buen
ginecólogo y se le pone más dura.
Tengo mi propio show porno, trabajo con mi novio que tiene una polla como
el motor de un avión, es dinamita, hace que me corra cuarenta o cincuenta
veces al día, le amo. Cada noche empiezo el show masturbándome y luego
propongo a un cliente atrevido rematar la faena, a mí la verdad es que me
gustaría que me la metieran todos. Una vez me la metieron quince tíos, fue
en una fiesta, mis amigas me ataron y me vendaron los ojos, yo llevaba
ropa sexy y el coño al descubierto, empezaron todos a tocarme, manos y
manos, hombres y mujeres, algunos pellizcaban, otros metían los dedos
hasta el fondo, bien fuerte, para ponerme bien cachonda, cientos de
pellizquitos en el clítoris, a los cinco minutos estaba tan caliente que
creía que me iba a morir, pedía a gritos que me follara alguien de una vez.
Entonces empezaron a chuparme y a meterme cosas de diferentes formas ¡qué
loca me puse! grité hasta que me soltaron, entonces me quité la venda de
los ojos y el corpiño que me cubría, y enseñándoles mis gloriosos pechos
ardientes a punto de explotar me dejé caer en la alfombra y me abrí de
piernas todo lo que pude. Me follaron todos y con todos me corrí varias
veces, pero hubo uno especial, yo tenía el coño enorme, muy mojado, pero
quería más y más, necesitaba una gran polla, la gran polla, esa polla que
le da sentido a estos momentos de la vida, ¿entre tantos tíos no iba a
haber uno con una gran polla, una de esas que te dan gusto hasta en las
orejas? Por fin llegó, me llenó todita, me dejé follar como una muñeca, el
gusto que me daba era tal que no podía ni moverme, un orgasmo tras otro y
yo chorreando sin parar. Le pedí que no me dejara nunca, que me follara
siempre y que me llevara a todas partes subida en su polla. Y eso hacemos,
cada noche en el show, me folla por delante, por detrás, me la mete por el
culo, se la chupo, me masturba y se masturba mientras me follan los
clientes.
Mientras escribia esto me ha estado comiendo los pezones y yo me he
corrido cuatro veces, ahora se la está tocando, se la está poniendo bien
gorda para metérmela cuando termine de escribir y mi coño está bien
dispuesto, encharcado y calentito, voy a meterme esa verga y no la voy a
dejar salir de mi coño en toda la noche.
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