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Sexo con un compañero nuevo

 

Mi historia empieza cuando conocí a Pepe. Era un chico de 18 sexoporno que había llegado a mi escuela. Cómo yo era la más cara rota de mi grupo de amigas me le hacerqué y comenzamos a hablar. Con el tiempo nos fuimos conociendo y empezamos una buena amistad. Una de tantas noches salí con mis amigas a bailar. Eran las tres de la mañana cuando lo vi a él con sus amigos. Lo saqué a bailar aunque él no quería, insistí y salimos a la pista.


La música era bastante movida por lo que yo comenzé a moverme de forma sensual, se podía ver que a Pepe le gustaba, por lo que no dejé moverme y de exitarlo. Eso de las cuatro y media de la madrugada, mis amigas me habían dicho que se querían ir del lugar porque estaba aburrido. Cuando Pepe escuchó ese pedido, enseguida se ofreció a llevarnos en su auto. Después de llevar a mis dos amigas a sus casas, Pepe me preguntó si yo quería ir a la mía, con lo que le dije que yo no me estaba aburriendo y que para mí la fiesta a penas había comenzado. Él me sonrió y siguió conduciendo. Me preguntó que quería hacer y le contesté que tenía algo de frío pero que no quería volver a mi casa tan temprano, con lo que le dio motivos a él para llevarme a conocer su casa.


A penas llegamos, le pregunté si estaban sus adults y me dijo que vivía sólo lo que me llevó a aliviarme más. Después de haber tomado como unas cinco cervezas, yo me levanté del asiento y comenzé a estirar mis brazos. Aprovechando la oportunidad, Pepe se me acercó y me tomó de la cintura, comenzó a lamerme la oreja y luego mi cuello, diciéndome cuanto lo exitaba. Puse mis manos en su cabeza y empezé a revolver mis dedos en sus cabellos. Pepe no dejaba de lamerme el cuello, y entre tanto me dió vuelta y siguió con mis labios, metiéndome la lengua suavemente y exitándome con sus manos puestas en mis pechos, luego en mis nalgas y terminando en mi vagina. Pero yo tampoco me quedé corta, mientras lo besaba mis manos se inquietaban y jugaban con su pene duro.

Entre tantos besos y alardeos, Pepe me llevó a su cama y yo caí abajo de él. Seguíamos besándonos y tocándonos, pero yo quería más acción que esa, así que lo di vuelta quedándome yo arriba de él y empezé a sacarme mi remera y mi corpiño. Pepe al verme puso sus manos encima de mis pechos y empezó a tocarlos suavemente. Después yo me fui bajando por su cuerpo hasta llegar abajo, le saqué los pantalones y el boxer que tenía puesto y empezé a adultir su pene duro. Él estaba tan exitado que yo lo gozaba más.


Despúes me dio vuelta y él empezó a lamer mi vagina, metiendo su lengua tan profundo como pudiera. Mi exitación era tan alta que comenzé a gemir. Luego me introdujo su duro pene y empezó a penetrármelo despacio, y yo le pedía más y más, moviéndose él cada vez más rápido y más rápido. Comenzé a beasarlo y a gemir cada vez más fuerte. Cuando terminamos después de diez minutos, Pepe sacó un gran orgasmo que me exitó más.


Yo lo di vuelta y volví a adultir su pene y a tocarlo hasta volverlo a poner duro. Me subí arriba de él y penetré de nuevo su pene en mi vagina. Abremos estado unos cinco minutos como máximo, pero nunca me voy a olvidar de que forma me la metía.